De “amigos virtuales” a “amistad expandida”

Crédito: Tychay (CC)

Horas previas a la celebración del “Día del amigo”, un periodista del diario Clarín nos consultó qué opinamos acerca de las “amistades virtuales” que establecemos con otras personas en las redes sociales, y las “amistades reales” que entablamos en el mundo off-line.

Junto a Clara Ciuffoli -con quien comparto la coautoría del libro El Proyecto Facebook y la posuniversidad,  y nuestra Tesina de Licenciatura Oralidad y escritura. Nuevas y viejas formas de comunicar en Facebook- esbozamos algunas ideas que aquí comparto con ustedes, a modo de reconocimiento y gratitud hacia los nuevos vínculos que establecemos en estos espacios, que tanto nos enriquecen como personas y profesionales. 


De “amigos virtuales” a “amistad expandida”

Pensar las “amistades reales” en oposición a las “amistades virtuales”, es una idea que subordina los vínculos que se establecen en las redes sociales y evita un análisis más profundo de la riqueza de las relaciones que se dan en estos espacios. Pensar la “amistad” en términos de grados, como si el vínculo analógico fuera “mejor” que el digital arrastra tres errores: Pensar que son relaciones comparables, idealizar los vínculos “analógicos”, y en consecuencia, subestimar la riqueza y el alcance que pueden tener los “digitales”.

Plantear un análisis en estos términos implica partir de una pregunta equivocada. En cambio, podemos ensayar nuevos modos de pensar las relaciones que se establecen en las redes sociales, si partimos de la base de que vivimos en una sociedad red que se organiza en función de vínculos entre personas, y que los lazos sociales son la base de nuestro intercambio. Así como los compañeros de colegio o los socios de un club construyen un vínculo a través de la actividad que realizan; es posible pensar los lazos que se establecen en las redes sociales en función de inquietudes, intereses y gustos compartidos.

El gran diferencial que introducen, es que las posibilidades de entablar relaciones con otros nodos de la red están “expandidas”, más allá de las fronteras geográficas.

Facebook es más analógica de lo que pensamos

Mientras que en otras redes sociales, como Taringa y Twitter, los vínculos se establecen en función de “intereses compartidos”, en Facebook la comunidad pareciera estructurarse a partir de lazos sociales preexistentes, ampliando su articulación y visibilidad. Esta idea es corroborada por investigaciones que indican que los usuarios no están necesariamente “creando redes” o en busca de conocer gente nueva, sino que se comunican principalmente con personas que ya forman parte de su red social extendida. Esta posibilidad de transferir comunidades existentes al espacio virtual de la red, es el principal diferencial de Facebook con otros servicios de comunidades online, y una de las causas de su éxito masivo.

El poder de los “lazos débiles”

A diferencia de las amistades analógicas, en las redes sociales podemos medir la “actividad” y la “distancia” entre los participantes. Los lazos fuertes son los contactos activos, con quienes intercambiamos experiencias a diario. Familiares, amigos y colegas que ya conocíamos, y que encuentran allí un nuevo espacio de expresión; y también, nuevos vínculos establecidos a partir de la red. A su vez, encontramos lazos débiles, aquellos contactos que no participan de nuestras conversaciones on-line, pero que sin embargo “están ahí”, y pueden efectivamente pasar al acto cuando hay una situación desencadenante. Por ejemplo, saludarnos en el día de nuestro cumpleaños o responder una pregunta específica que publicamos en el muro. Son potenciales porque aún no han dado su fruto, pero suelen ser el motor de cambio dentro de nuestra red, porque aportan “novedad”, nos permiten conocer otras personas, y otras oportunidades.

Me gustaría saber qué piensan ustedes de todo esto. Los invito a dejar su opinión en los comentarios :)

» “La amistad sigue siendo más fuerte que los contactos”, la nota en Clarin.com.